OPERATION IRAQI FREEDOM. CINCO AÑOS DESPUÉS.

por cesc.bonet ~ Abril 21, 2008

Se cumplen cinco años desde que cayeron las primeras bombas norteamericanas en Bagdad para iniciar la operación que acabaría llevando a Saddam ante la justicia y a Irak a la democracia.

Me gustaría recordar un poco la vida del Irak de Saddam para refrescar la memoria a aquellos que piensan y argumentan que la intervención americana sólo ha traído muerte y destrucción a un país estable y que no era fuente de conflicto.

Un informe de Amnistía Internacional del año 2001 manifestaba lo siguiente: en Irak las víctimas de la tortura están sujetas a una amplia gama de formas de tortura, incluso la extracción de ojos, los apaleamientos severos y las descargas eléctricas.

Cabe recordar los ataques químicos entre 1983 y 1988 que causaron la muerte de unos 30.000 iraquíes e iraníes; la campaña terrorista que se emprendió contra los kurdos entre 1987 y 1988 que se estima pudo causar la muerte de hasta 100.000 kurdos y 2.000 aldeas kurdas destruidas, una de ellas Hallabaja que causó alrededor de 5.000 muertes. Según Human Rights Watch hubo sublevaciones que se saldaron con 250.000 muertes.

Recordemos también como los 13 millones de musulmanes chiítas (la mayoría frente la minoría suní beneficiada por Saddam) no disponían de libertad religiosa y que las políticas opresoras del gobierno llevaron al desplazamiento interno de 900.000 iraquíes, mayoritariamente kurdos, hacia el norte para escapar de las campañas de arabización de Saddam. Antes de empezar la guerra había 200.000 iraquíes viviendo en Irán en condición de refugiados.

La corrupción en forma del programa Petróleo por Alimentos se saldó con 400.000 niños iraquíes de menos de cinco años de edad muertos de desnutrición y enfermedades que pudieron prevenirse.

El régimen de Saddam también llevó a cabo ejecuciones sumarias: 4.000 prisioneros en la prisión de Abu Ghraib, en 1994; 3.000 prisioneros en la prisión Mahjar de 1993 a 1998; 2.500 prisioneros entre 1997 y 1999 en una “campaña de limpieza de la prisión”; 122 prisioneros políticos en la prisión Abu Graib en octubre de 2001 y 130 mujeres decapitadas entre junio de 2000 y abril de 2001.

Ante tales aberraciones, la intervención por razones humanitarias estaría justificada sobradamente. Evidentemente no fue una actuación puramente humanitaria sino también estratégica y de prevención ante un país que siempre ocultó programas nucleares, que nunca demostró la destrucción de sus arsenales químicos y bacteriológicos como se lo ordenó la ONU y que expulsó a los inspectores de Naciones Unidas en 1998, entre otras cosas.

Cuando los inspectores de la ONU volvieron en 2002, Saddam tampoco cooperó como se le requirió según manifestó Hans Blix en febrero de 2003.

Hoy sabemos que no había armas de destrucción masiva. Entonces, ¿qué hacemos en Irak?  La respuesta es que Irak es un elemento clave en la lucha contra el terrorismo.

Un Irak libre y democrático servirá de ejemplo para toda la región. Será un país estable y estabilizador. Será el primero pero no el último. La clave para entender el terrorismo islámico es que este desaparecerá cuando los musulmanes puedan ejercer su religión en un país libre tal y como sucede en Turquía.

Cierto es que las cosas desde un principio no se planificaron tal y como se tendría que haber hecho. Donald Rumsfeld no previó la post-guerra y no envió los efectivos militares necesarios. Paul Bremer con la disolución del ejército iraquí armó la guerrilla y con la expulsión de los miembros del Partido Baaz de toda actividad pública sumió Irak en el caos económico y social.

No obstante también pudo haber ido todo mucho peor. Se habló de guerra civil, pero lo cierto es que ni el 22 de febrero de 2006 cuando voló por los aires el santuario Chií de Samarra se encendió ningún conflicto fraticida y hoy día solo una cuarta parte de los ciudadanos de Irak cree que viven una guerra civil.

Con el aumento de tropas estadounidenses el año 2007 la seguridad en Bagdad y en el resto de Irak ha aumentado y los estadounidenses mejoran su visión sobre la evolución de la guerra.

En cuanto a los iraquíes, sólo el 26% de la población añora los tiempos de Saddam y Naciones Unidas reconoce en el país la mejoría en el respeto a los derechos humanos.

Lo cierto es que lejos de una derrota, el presidente George W. Bush hace bien en recordar en sus palabras que los críticos de la guerra ya no pueden argumentar de manera creíble que estamos perdiendo en Irak. Por ello es que ahora alegan que la guerra cuesta demasiado y hace mejor aún en anunciar que no aceptará otra salida de Irak que no sea la victoria.

Irak. Cinco años después. Democratizar una nación no ha resultado ni resulta fácil. Es más complicado y ha conllevado más problemas que los que se pensaban. Aún así, dentro de unos años miraremos atrás y veremos que habrá valido la pena. Habrá valido la pena porque veremos un país libre, democrático y próspero llamado Irak el cual servirá de ejemplo para toda la zona y para advertir al islamofascismo que Occidente siempre estará allí para defender la libertad en cualquier parte del mundo.

One Response to “OPERATION IRAQI FREEDOM. CINCO AÑOS DESPUÉS.”

  1. Cioran Says:

    SEGÚN LAS AUTORIDADES DE LA CAPITAL IRAQUÍ
    Más de 900 muertos y 2.600 heridos en un mes de enfrentamientos en Bagdad

    Cesc: noticia aparecida hoy en EL MUNDO.

    Vais liberando a buen ritmo. No desfallezcais…

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